Entrevista realizada en Abril del 2016 al supervisor técnico de sonido del BAFICI, Arian Frank.

Esta entrevista surge de las inquietudes por parte de un grupo de Sonidistas de ASA, referidas al chequeo y calibración de las salas de proyección del Festival, y de las cuestiones técnicas que se deberían tener en cuenta a la hora de mezclar una película exhibida en el BAFICI.

Arian Frank forma parte del equipo de proyección del Festival, quienes se encargan de estudiar y chequear la situación de cada sala en la que se proyectarán las películas de las distintas secciones.


– ¿Cómo se calibran las salas? 

AF: La sala se calibra con un ruido rosa a -20dBFS que se toma como referencia, midiendo 85 dBSPL los frontales LCR, 82 dBSPL los laterales y traseros, y entre 88 y 92 dBSPL el subwoofer (dependiendo de la sala). Se utiliza una curva de ponderación C, utilizando un decibelímetro con respuesta lenta. 

La sala se calibra con el procesador de sonido en 7, esto no es una opción sino que es la salida por default para los ruidos de calibración. En la escala de valores dB del procesador el número 7 interactúa con esos 85dBSPL.. 

Lo ideal sería que todos los que hayan mezclado su película puedan escucharla en 7 (o en el valor que representa esa escala), sin perder rango dinámico y sin que esté demasiado fuerte. Si bien pueden tener distintos procesadores de sonido todos se calibran en 7, para que todas las salas estén ajustadas a este nivel. 

En la práctica, si la mezcla de la película viene fuerte se baja y si viene baja se sube. 

-¿Hay diferencias de nivel de presión sonora entre la primera y la última fila de un cine? 

AF: En general sí, hay un espacio y sí hay un cambio de presión sonora a lo largo de la sala. Cuando se hace una medición, sobre todo para la ecualización, se utiliza un sistema que se llama multiplexer, que lo que hace es emular varias escuchas simultáneas. Se ponen micrófonos omnidireccionales en distintos lugares de la sala para analizar la respuesta acústica y poder así ecualizar para que, de alguna manera, quede parejo en todo el espacio.

-¿Por qué se fue bajando el nivel de proyección en las salas?

AF: Uno ajusta la sala a 85 dBSPL, con lo que se puede tener un máximo de 105 dBSPL. 

Lo que pasa es que si hay tres salidas que reproducen eso a la vez se empiezan a sumar de a 3 dB y hubo problemas en algunos cines de diferentes lugares con gente que tuvo trastornos auditivos. 

Ahora todos empezaron a mezclar más alto. En Festivales a donde llegan muchas películas de distintos lugares tenés una mezcla de volúmenes importante y hay que ajustar el volumen en cada caso. Hemos pasado películas en 3 y otras en 10.

-¿No será que al perderse la figura del consultor Dolby (con la aparición del DCP) algunas mezclas comenzaron a estar más altas y eso perjudicó a las películas que sí seguían mezclando en la norma?

AF: Cuando llega una película nueva los proyectoristas la prueban, pero tampoco se puede mirar la película completa. Estoy de acuerdo con que debería advertirse a los que mezclan por sobre la norma. Lo importante es entender, como Sonidistas, que si suben el nivel perdemos rango dinámico. El tema es que ya nadie cree que la película se va a pasar en 7 y por eso mezclan más fuerte. 

– El Festival tiene la posibilidad de recibir múltiples formatos. ¿Cuáles son los requerimientos técnicos para los proyectos en DCP y para los que tienen una mezcla 2.0?

AF: Los requerimientos técnicos en relación al sonido funcionan más como una guía que como una obligación. Se supone que las películas «mezcladas» deberían estar dentro del estándar. En general se pide justamente por estos 3dB que se van sumando, que los picos no sean mayores a -3dB o -6dB. Lo de los diálogos es un estándar entre -18dB y -20dB, y que no estén muy por encima de los -14dB. 

Después es una cuestión subjetiva de cómo se mezcla. Es difícil poner parámetros de niveles porque una película puede ser toda susurrada, en otra pueden estar gritando y disparando todo el tiempo entonces es difícil enmarcarlo en ese sentido. 

-¿El -14dB es el valor de pico o RMS?

AF: De RMS entre -18dB  y -20dB. Los picos de un diálogo pueden llegar a -9dB, -6dB.

-¿Entonces BAFICI recibe en 5.1 y stereo?

AF: Sí, como en muchos festivales se da el hecho de que los formatos son múltiples. Desde 35mm hasta archivos .mov.

Lo que en mi caso como coordinador del área de sonido hago es intentar adaptar los sistemas que hay en cada cine a la mejor reproducción de cada uno de esos tipos de archivos. El DCP es lo más sencillo porque en salas comerciales los sistemas ya están adaptados y lo que hay que hacer es tomar las medidas para hacer que las salas suenen bien, tratar de ecualizar, nivelar. 

En DCP llegan Mono, Stereo, 5.1, 7.1, y se empieza a sumar la posibilidad del ATMOS por una cuestión de disponibilidad de salas. 

En el caso de los archivos por computadora son: Mono, Stereo y Pro Logic (que es un formato de Dolby que cada vez se usa menos). A partir del año pasado empezamos a usar AC3, que si bien tiene compresión, es la que admiten los procesadores, y es una posibilidad que tiene el que presenta la película en un .MOV de tener un 5.1. Estamos tratando de implementar para el próximo año un formato con las mismas características pero que no tenga compresión.

-Estos formatos ¿permitieron que las películas se mezclen en salas de mezcla muy diferentes?

AF: Estoy a favor de la democratización de los medios, BAFICI nace como un festival de cine independiente, por lo que me parece que está bueno mostrar expresiones diferentes y que las películas que no tienen presupuesto puedan tener una mezcla 5.1 hecha en un estudio más chico. 

En caso de que se empiecen a detectar situaciones problemáticas en la reproducción sean porque que hay volúmenes que están muy altos, un fuera de sincro u otras cuestiones, nos comunicamos con el realizador para tratar de solucionarlo. A lo que te pueden decir que la película es así y que no tienen presupuesto para mejorar esos defectos. Se hacen informes por película previos al comienzo del festival. 

Lo que pasa, que lamento, es que de pronto no se puede hacer el chequeo por demoras en los envíos, etc. A veces si el nivel queda siempre en 7 explota todo.

Está buenísimo poder hacer un planteo y está buenísimo el espacio que ustedes están generando para empezar a debatir esas cosas, pero en festivales los tiempos a veces no están para la corrección de mezcla.

-Cómo es la cadena de audio de la proyección de un DCP y de un .mov?

AF: Lo de la computadora ha ido cambiando con los años, lo que nosotros hacemos es adaptar el sistema de reproducción al cine. 

Con los años nos salteamos por ejemplo el paso del digital-analógico de la computadora, ahora eso lo hace el procesador porque nos conectamos por fibra óptica desde la computadora. Lo que pasa es que en algunos procesadores no hay entrada óptica. Para evitarnos el mini plug pasamos a través de una placa de audio externa y ahí tratar de salir balanceado pero a veces no tenes entrada balanceada del procesador porque el procesador asume que tenes un estándar que está bien. La computadora, digamos, se puede adaptar bien. Lo que si se hace es también calibrar esas entradas de computadora con el mismo valor.

– Entonces ¿Las películas en .mov pasan por el procesador?

AF: Si, lo que hacemos es que sea el procesador Dolby el que hace el proceso de transcodificación de digital a analógico, no dejárselo a la compu ni a una placa, sino al procesador. El procesador puede ser Dolby u otros, por ejemplo en la sala del Gaumont están los USL. Todos están calibrados de la misma manera, no es que una película se pasa de una manera en un lado y de otra manera en otro. 

-¿Hay diferencia marcada entre las películas nacionales e internacionales?

AF: El nivel general, creo que es lo que les dije antes, empieza a jugar un poco la subjetividad. Creo que si te tengo que decir un número promedio de reproducción en el procesador, creo que es 5. El otro día vi una película que la parte de la introducción tenía un nivel demencial (cercano al umbral de dolor) y después mágicamente bajaba. Pero qué pasa, terminás diciendo «lo tengo que bajar» y después estás con el fader todo el tiempo y es una locura hacer eso. Si creo que hay una tendencia, a oído, de que las películas argentinas tienen mayor rango dinámico. La mayoría de las películas que pasamos en 7 fueron argentinas. También tenemos la posibilidad nosotros de dialogar más, con personas que piden hacer el chequeo, entonces es más sencillo acordar eso. 

Me da la sensación de que hay una utilización mayor de la compresión en películas extranjeras. Sin llegar a matar totalmente el rango dinámico, sí creo que hay un trabajo de compresión. La sensación es que, sobre todo en los diálogos, hay una unidad un poco mayor, pero también hay una cuestión idiomática que uno al estar leyendo tampoco tiene la necesidad absoluta de entender todo. Entonces eso, en un punto, “ayuda” al sonido de películas de afuera. 

– ¿Cuáles son los distintos procesadores de sonido actuales en el mercado? ¿Hay diferencias de niveles entre ellos? ¿La misma película varía el nivel de proyección al ser reproducida con distinto procesador?

AF: Los procesadores que actualmente hay, hablando por BAFICI, son los Dolby CP650 (que son los últimos que tienen conexión con los proyectores 35mm), los Dolby CP750, los Dolby CP850 (que son los que trabajan con ATMOS), y también los USL JSD 60. En general las cadenas de cines se inclinan más por el Dolby. En las salas que tuvieron algún armado tecnico relacionado con INCAA, están trabajando con USL. 


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– O sea que con cualquier procesador si ponemos la película en 5 o 7 en todas las salas deberían sonar al mismo nivel.

AF: Siempre hay que tener en cuenta que el nivel general en relación a la calidad nos lo da el valor más bajo de la cadena. En una cadena de X cantidad de dispositivos la calidad de la reproducción de ese programa sonoro nos lo da lo más bajo. Una sala puede estar tirando 85 dB spl pero hay que ver con que parlantes, que ecualización tiene, calidad de los componentes, si hay inducción de ruido, etc. Hay un montón de factores que afectan a la reproducción más allá de la calibración correcta de la sala.

– Más allá del Bafici, ¿Existe una bajada de línea en cuanto a los niveles de proyección en las cadenas de cine?

AF: Hay que tener en cuenta una cosa: las salas de cine de este estilo tienen fines comerciales y no tienen una persona que maneje artísticamente los niveles, que elija y que mire las películas. Eso no pasa. Sí se chequean las películas en sala. He visto a los chicos de proyección hacer eso. En el caso del festival un mes antes ya estamos acá conviviendo con los trabajadores del cine y chequeando todo. 

– ¿Se ajustan los delays de imagen desde el proyector para compensar el tiempo de demora introducido por el procesamiento en la reproducción de imágenes? ¿Es un parámetro fijo por sala? ¿Qué procedimiento de ajuste se utiliza? ¿Varía el ajuste en función de formato 2D o 3D, o según alguna otra variable de codecs o versiones de DCP?

AF: Sí, hay un ajuste del delay y hay posibilidad de hacerlo desde el server y desde el procesador de audio. Esos son valores que están fijados por quien hace el chequeo, en este caso la gente de Dolby. En general no hay demasiado problema con eso. Eventualmente se pueden llegar a generar cambios de 1 o 2 cuadros para que coincidan pero también hay contenidos de prueba (charts de prueba) tanto para imagen como para sonido donde uno puede comprobar que el ruteo esté bien hecho, que el sync esté bien hecho, la suma de canales, etc. En general se hace de esa manera: hay un chart de prueba de sync, tipo claqueta. Después la realidad del Festival te saca del lugar cómodo y siempre genera situaciones donde eso cambia: por ejemplo, que una película venga con delay. Así como el DCP puede estar bien o mal. Por eso es que en situación de Festival uno se encuentra con este abanico gigante de posibilidades. 

Los estudios de mezcla en Argentina mezclan todos a 82 dB SPL y se sabe que es algo consensuado entre los estudios. Habría que ver cómo lograr que todos los estudios en los que se mezcle se ajusten y calibren de manera estandarizada…

AF: Yo creo que está bueno correrse del purismo absoluto, que no hace más que separar aún más la brecha de lo bueno y lo malo. Por ejemplo: “una mezcla hay que hacerla en un estudio de mezcla”, y por ahí no tiene la posibilidad de hacerlo pero sí de hacerlo en un home studio. Es difícil y complejo el tema. Es difícil plantear algo que no es de una manera o es de otra solamente. Sí me parece muy importante la difusión de este tipo de información para intentar pensar y generar una consciencia sonora colectiva. Finalmente todos queremos hacer bien y mejor las cosas.

– A modo de conclusión ¿Cómo se podría lograr un standard de mezclas para una proyección correcta?

AF: Lo ideal sería que todos los que hayan mezclado su película puedan escucharla en 7 en la sala. Esa sería la única manera.

Me parece que lo que están haciendo es buenísimo. Cuando yo empecé a trabajar acá habÍa muy poca idea de estas cosas y no había mucha información. Está bueno que haya un espacio de referencia donde uno pueda preguntar y que quien esté arrancando no tenga miedo de preguntar. Pasa mucho en los foros donde si uno NO hace una pregunta super interesante nadie te contesta. Hay como una cosa de esconder la información. Lo importante es generar un espacio y en lo posible quienes tenemos algún acceso a la información podamos compartirla. De esta manera termina teniendo efecto en nosotros como profesionales. Está bueno que lo tomemos como una responsabilidad el poder compartir eso.