La secuela de la mítica Blade Runner fue producida por un tipo ,dirigida por otro, con las actuaciones de un pibe y una piba (y la participación especial de un viejito) y contó con el diseño de sonido de Mark Mangini y Theo Green acompañado de otros 38 técnicxs de sonido en distintos roles.

El Ciber-Punk está de vuelta y una pregunta sigue revoloteando por las mentes: ¿Que es lo que nos hace humanos? Esta Pregunta no nace desde el más tierno humanismo , si no que está generada por el deseo de explotar al otro , es el capitalismo a su potencia habitual que siempre necesito deshumanizar al otro para justificar sus fabulosas tasas de ganancias. Lxs de arriba fueron creando muchas otredades y dejándolas afuera de los portadores de Almas para poder explotar a pobrxs, negrxs , aborígenes, mujeres e inmigrantes sin tener problemas de conciencia, pero el problema es que tarde o temprano terminaban rebelándose y declarándose sujetxs de pleno derecho. Así que entonces decidieron crear robots, seres claramente sin alma (y principalmente sin derechos laborales) ¿Pueden adivinar lo que pasó en algún momento del prodigioso futuro ? Si, terminaron rebelándose (¿Podremos decir entonces la capacidad de rebelión lo que define a la humanidad?)

Blade Runner 2049 nos presenta un mundo sonoro que ejemplifica a la perfección las dos formas que tiene  la sociedad para llevarnos al aislamiento individual: el ruido y el silencio. Una ciudad llena de avisos parlanchines 3D que nunca paran de querer venderte algo  invaden las mentes constantemente, porque uno puede cerrar los ojos pero nunca puede cerrar los oídos. Avisos y ruidos de máquinas expendedoras ocupando el espectro agudo de las frecuencias, con sonidos cortos y repetitivos Low-hi que producen un mareo de ideas y una anulación de la conciencia al transeúnte-posible consumidor. Esto contrasta con los interiores, como cuando K se dirige a  su hogar y tras pasar por un pasillo con una señora a los gritos, tranzas y quilombo cierra la puerta y se siente el silencio y el espacio individual.

Ese contraste entre adentro y afuera, entre acción y reflexión, entre la paz y el ruido es una la relación de fuerza en el cual está basada toda la película,  mostrando que el huir para estar solo y tranquilo (y volverse viejo, canoso y protestón) es la única posibilidad de rebeldía que ofrece esta sociedad del hipercontrol  y no es casual que así inicie y casi finaliza la película, mostrándonos a los últimos resistentes eligiendo el ostracismo. El diseño de sonido contribuye con una exquisitez de sonidos creados, que multiplicado mayormente en sus frecuencias graves nos dan la sensación de inmensidad marcandonos la amplitud del dominio del sistema, mostrándonos  a través de una historia particular como es toda la sociedad. Las frecuencias graves al ser omnidireccionales (se transmite en todas las direcciones simultáneamente) nos marca que no hay forma de escapar, que todo está abarcado que el sistema va a llegar hasta el último rincón .Esta sensación de inmensidad  está ayudada por una propuesta musical no invasiva, que si bien no tiene a Vangelis detrás, cuenta con una suma de tramas de sintetizadores  que en vez de decirnos que sentir, nos permite la reflexión y el tiempo para que el espectador acompaña a K en los dilemas éticos del futuro porvenir.

Es también de destacar, en este mundo antinatural, la utilización constantes de sonido de “servos”  (esos ruidos a motorcito de impresora) que son una constante  a lo largo de la película (aunque muchas veces no coherentes con la tecnología que observamos) que nos trae todo el tiempo  a  pensar sobre la relación  entre los humanxs y las máquinas. En este mundo la naturaleza  no esta compuesta que aparte de los humanos, no esta compuesta más que  por unos gusanos y la lluvia (y unas destacadisimas abejas en un mundo sin flores) limita la paleta sonora a utilizar, componiendo los ambientes más como una sumaria de pocos   sonidos puntuales que como  un buen colchón sonoro.

Podemos decir que en la excelente utilización del espectro audible variando el mensaje desde la frecuencia más grave a lo mas aguda es donde se puede ver la grandiosidad  de la propuesta sonora de la película, así que si la estas si las estás viendo en tu notebook, escuchando con el parlantito incorporado, lamento decirte que te estás perdiendo la mitad de la película y probablemente te lo merezcas, eso y la condena en el infierno por toda la eternidad.

Seba Blejman


Sebastián Blejman es Director de Sonido Cinematográfico egresado de la ENERC y Técnico en Sonido Digital egresado de La Metro.

Fue miembro de las primeras comisiones directivas de nuestra asociación. A lo largo de su carrera profesional ha trabajado como diseñador de sonido, post-productor, Director de sonido, microfonista e implementador de sonido en más de 50 películas, Series de plataformas , programas de televisión, publicidad , medios interactivos y no lineales. Siendo sus últimos trabajos la dirección de sonido de la Serie INADAPTADA para Paramount y la postproducción del documental Benvenutto, de Facundo Bastreri. En los últimos años se especializó en Game Audio, animación y medios interactivos, mientras sigue investigando la capacidad narrativa del sonido en el cine documental. En constante formación interpela a su profesión desde los variados mundos que habita entre ellos la escritura, la carpintería, la electricidad, y la educación.